Profesional especialista en comunicación sanitaria en el interior de un quirófano estéril, observando las operaciones clínicas para mejorar las estrategias de marketing sanitario

El día que descubrí que ni el marketing de Coca-Cola puede salvar el solo una clínica

A pesar de que mi trabajo diario consiste en escribir (entre otras muchísimas tareas), confieso que se me da fatal escribir sobre mí.

He creado este espacio con un propósito muy claro: compartir contigo parte de todo lo que he ido aprendiendo en el camino durante los 16 años que llevo trabajando en comunicación sanitaria. Pero claro, si no te cuento quién soy ni de dónde vengo, te vas a perder la mitad de la historia. Así que, allá voy.

Podría empezar diciendo que desde muy pequeña —creo que tenía 10 u 11 años— ya sabía perfectamente que quería ser periodista. Pero voy a resumir mucho el cómo he llegado hasta aquí, porque no quiero aburrirte y lo realmente importante es contarte por qué decidí especializarme en este sector.

Sí, estudié Periodismo. Y sí, hice mis pinitos en primera línea. Durante un tiempo estuve trabajando para la televisión valenciana, micrófono en mano y recorriendo las calles. Sin embargo, muy pronto me di cuenta de que lo que realmente me apasionaba era la comunicación estratégica. Así que di el salto.

Por carambolas del destino, acabé un día en uno de esos eventos de networking que se hacían antes, de los de ir entregando tarjetas en mano esperando una oportunidad. Y la tuve. Allí comencé una colaboración con el que sería mi primer gran cliente: una clínica dental muy potente, especializada en ortodoncia, en la que terminé quedándome la friolera de 6 años.

Y ahí, entre radiografías y aligners, cambió mi visión sobre el marketing sanitario.

El gran error en la estrategia de marketing para clínicas

En teoría, yo entraba para gestionar el departamento de publicidad, reputación y comunicación. Pero el día a día en la consulta me abrió los ojos y me hizo comprender algo fundamental: si no hay un buen trabajo dentro de la clínica, el marketing sanitario no sirve para nada. Y ojo, no me refiero al trabajo del doctor (eso se presupone que es excelente). Me refiero al engranaje del equipo:

  • A los protocolos de atención al paciente.

  • A la empatía y eficacia en la llamada para agendar una primera visita.

  • Al seguimiento que se hace después de que el paciente sale por la puerta.

Si todo eso no está coordinado y protocolizado, ya podría hacerte la campaña de marketing la mismísima agencia de Coca-Cola, que la cosa no va a funcionar.

Más allá de la comunicación sanitaria tradicional

Fue ese clic el que transformó mi carrera. Poco a poco me fui especializando no solo en marketing sanitario, sino en todo lo que pasa antes, durante y después dentro de una clínica para que las estrategias tengan sentido, sean rentables y, sobre todo, funcionen.

Hoy en día, el panorama es muy diferente a mis inicios con las tarjetas de visita. Desde By acevedo definimos la comunicación estratégica y el crecimiento de clínicas y doctores de todo el territorio nacional, abarcando prácticamente todas las especialidades médicas: dental, implantología, ortodoncia, vascular, traumatología, cirugía plástica, maxilofacial, cirugía y medicina capilar, nutrición, veterinaria, fisioterapia…

Cada cliente es un mundo, tiene sus propias necesidades y, en cada uno de ellos, nos involucramos al máximo. Nos metemos hasta la cocina.

Este blog nace para eso: para abrirte la rebotica de la comunicación y el marketing sanitario, sin filtros, con la experiencia de estos 16 años y con soluciones reales a lo que pasa dentro (y fuera) de tu consulta.

Así que, ahora que ya nos conocemos… ¿Empezamos? 😉