¿Por qué fracasa el marketing de tu clínica? (Spoiler: no siempre es la agencia) 🤫
Si has leído alguno de mis anteriores posts sobre estrategia y gestión clínica (como este que te dejo por aquí), ya debes empezar a intuir la importancia vital que le doy a la organización y al trabajo interno que se hace por parte de un equipo médico. El otro día te contaba que para que el marketing sanitario funcione y sea rentable, la primera convencida e implicada debe ser la parte médica. Si no… mal vamos.
Hoy quiero contarte algo que, aunque suene a tópico, sucede todos los días en el sector de la salud.
Y es que muchas veces, hayas probado con una agencia de marketing médico o con diez, la responsabilidad de que la captación y, sobre todo, la conversión de pacientes no funcione puede no estar fuera, sino dentro. Es decir: no soy yo, en esta ocasión, eres tú.
Ojo, que aquí voy a hacer un parón obligatorio. Decir que las agencias somos perfectas sería engañarnos a nosotros mismos y faltar a la verdad. Claro que nosotros también nos hemos equivocado. En algunas ocasiones hemos fallado en la estrategia, hemos malinterpretado el ritmo de una clínica o no hemos sabido leer el mercado a la primera. El marketing no es una ciencia exacta y quien te prometa infalibilidad, te está mintiendo. Aprendemos de cada error y nos responsabilizamos de ello.
Pero una vez asumida nuestra parte, es hora de mirar hacia el otro lado. Al principio (hace 16 años) me costaba un montón decírselo a un cliente y siempre acababa cargando con la culpa de ratios de conversión que poco tenían que ver con el trabajo de mi equipo de consultoría sanitaria.
¿Quieres ejemplos reales de por qué el marketing de clínicas fracasa desde dentro? Vamos a por ellos:
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El «teléfono fantasma» en recepción: Nos dejamos la piel (y el presupuesto) en campañas de publicidad médicadigital que llenan el WhatsApp de leads en 48 horas. ¿El resultado? Cero citas. Investigamos la gestión interna y descubrimos que recepción no coge las llamadas por saturación o tardan tres días en contestar. El marketing funciona, la atención al paciente no.
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El sesgo del «aquí siempre se ha hecho así»: Proponemos un cambio en el protocolo de venta ética para aumentar la tasa de aceptación de presupuestos, pero el equipo clínico se resiste a cambiar una sola coma de su discurso. Si mides igual y actúas igual, la rentabilidad de la clínica no va a cambiar.
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La guerra de precios en el gabinete: Se diseña una estrategia premium para captar pacientes de alto valor, pero en el sillón de la consulta se ofrece el tratamiento más barato por miedo al «no». La estrategia de marca muere en el examen clínico.
Muchos doctores creen saber perfectamente cómo gestionar una clínica, pero la realidad es distinta, y sus números lo acreditan. Nos enfrentamos a una falta de autonomía flagrante para aplicar cambios en la gestión clínica. Y es que existe la falsa creencia de que una empresa de comunicación sanitaria solo sirve para «llevar las redes sociales y hacer vídeos bonitos».
No. Equivocación absoluta. Una empresa de marketing sanitario especializada es la que lleva los números de tu negocio adonde tú quieres verlos. Pero para lograrlo, necesitamos que nos dejes entrar hasta la cocina.
Hace unos días nos pedían una propuesta de crecimiento de facturación para una clínica en Barcelona. Al solicitar los datos de facturación actuales y el porcentaje de pacientes que les llegaban por el canal online, nos los negaron por ser «datos confidenciales».
Wow. 🧠💥 ¿En base a qué KPIs diseñamos la estrategia entonces? No es lo mismo si necesitas que un 20% de tus pacientes provengan de internet, que si necesitas un 80% para poder seguir levantando la persiana. Sin datos, solo adivinamos. Y a mí no me pagan para adivinar, me pagan para mejorar tu retorno de inversión (ROI).
Guía de supervivencia si vas a empezar con una nueva empresa de marketing
Para que no tropieces en la misma piedra, si decides cambiar de agencia o externalizar tu estrategia por primera vez, grábate esto a fuego:
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Haz un ‘reset’ absoluto: Olvida lo que hacías con la anterior empresa. Las comparaciones constantes solo frenan el arranque. Limpia la pizarra, confía en el nuevo método y empieza desde cero con tu nuevo equipo.
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Involúcrate, pero no impongas: Tú eres médico u odontólogo, y eres el que más sabe de lo tuyo (salvar vidas, mejorar sonrisas, diagnosticar). Nosotros somos periodistas, copys y especialistas en marketing, y sabemos de lo nuestro (comunicar, vender y posicionar). El éxito real llega cuando se fusionan ambas autoridades, respetando los límites de cada una.
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Rompe el bucle: Si haces siempre lo mismo, los resultados serán inevitablemente los mismos. Si te atreves a hacer cosas diferentes, a cambiar protocolos internos y a probar canales nuevos, tienes muchísimas más probabilidades de llegar exactamente a donde quieres.
Todo este post no pretende ser una queja, ni muchísimo menos. Pretende ser una llamada de atención honesta, transparente y bidireccional. Queremos que nos exijas resultados, por supuesto, pero también necesitamos que nos dejes hacer. El marketing médico no es un gasto que se activa con un botón, es una alianza estratégica a largo plazo. Cuando los directores médicos nos abrís las puertas de par en par, confiáis en nuestro criterio y remamos juntos en la misma dirección… entonces sí, entonces es cuando volamos y vuestra clínica despega.




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