Reflexiones desde el AVE: Por qué el piloto automático no funciona en tu marca médica

Hoy te escribo con el traqueteo de fondo del AVE camino a Madrid. Son las 8,30 de la mañana y me he levantado a las 6. ¿El motivo? Hoy tenemos sesión de grabación de ads (anuncios) para dos doctores: un cirujano plástico y una cirujana plástica facial.

La grabación empieza a las 11:00, termina a las 15:00, y a las 16:45 ya estaré subida en otro tren de vuelta a casa.

Un viaje exprés de los que cansan solo de pensarlo. Y aquí viene el matiz: yo hoy no voy a Madrid a grabar. No voy a tocar una cámara, ni voy a colocar los focos, ni voy a microfonar a los doctores.

Yo «solo» hago la estrategia médica. «Solo» escribo los guiones desde casa. Hoy voy «solo» a supervisar.

Podría haberme quedado en mi despacho, perfectamente. Confío con los ojos cerrados en mi cámara de Madrid; trabajamos juntos desde 2022 y es un auténtico crack. Sé que el material va a ser bueno.

Pero si no voy, luego no podré quejarme si un plano no me convence o si la bata de un doctor tiene una arruga que se ve en alta definición.

Si no voy, se pierde algo sagrado: el mimo, el detalle y la atención que me gusta dar a mis doctores en persona. Esa presencia que, quienes llevan años trabajando conmigo, saben que marca la diferencia.

Decido ir porque cuando te involucras en algo en cuerpo y alma, el resultado no es «bueno», es excelente. Me involucro al 200% en cada rodaje, en cada estrategia y en acción porque By Acevedo es el proyecto profesional de mi vida.

Y sé perfectamente que tu clínica, tu consulta o tu marca personal médica son el proyecto de la tuya.

Por eso hoy, desde este vagón de tren, quiero animarte a que te involucres. No delegues el alma de tu proyecto. Involúcrate en cómo se siente un paciente cuando entra por primera vez a tu sala de espera, en el tono en que tu equipo responde al teléfono o en la calidad del contenido que compartes con el mundo.

El éxito en la medicina y en la comunicación sanitaria no se logra por videoconferencia ni con el piloto automático puesto. Se logra estando ahí, cuidando la arruga de la bata, puliendo el detalle que nadie más ve.

Porque cuando tú te involucras, tus pacientes lo notan. Y ahí es donde tu clínica deja de ser una opción para convertirse en la única elección.

¿Nos involucramos juntos?

Buen viaje y feliz semana.

2 comentarios
  1. Lidia
    Lidia Dice:

    Me siento muy identificada con estas palabras porque, al final, por mucho que exista una visión, un propósito o una historia que contar, hace falta alguien que crea de verdad en ella para darle forma y hacerla llegar a los demás.
    Has sabido captar la esencia de mi proyecto y transmitir aquello que muchas veces resulta difícil expresar con palabras. Gracias, Gema, por creer, por implicarte y por remar juntas en este camino.

    Responder
  2. Ángela Canto
    Ángela Canto Dice:

    Después de leer esto, ya no volveré a mirar una bata sin buscar arrugas 😄. Se nota que detrás de tu trabajo hay mucho más que estrategia: hay implicación, cariño y una búsqueda constante de la excelencia. ¡Que el viaje merezca la pena y que salga un rodaje de diez!

    Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *